Para todos mis amigos y familia, soy loca, tal vez lo esté, quizás todo el mundo lo sea, el caso es que siempre soy yo, la chica que se ríe en todo momento, sin importar como me esté sintiendo, mi sonrisa, más que el mejor maquillaje, es mi gesto amable ante la desgracias, ante el desorden, ante la intranquilidad, ante la compasión; no es un método de aparentar que tan feliz o no sea, es la manera en que me muestro ante el mundo para que sepa que cuenta conmigo, que una sonrisa hace de la lluvia un arco iris, y de las personas desconocidas, amigos de toda la vida.
Aunque nací en santa rosa, toda mi vida he vivido en el municipio de Entrerrios, en el norte Antioqueño, el cual, tiene como apelativo: "la suiza Colombiana". Es un pueblo maravillloso, acojedor, sus paisajes parecen trozos de tela de distinta tonalidad de verde, que para cualquier viajero es apasionante.
En mi infancia siempre estuve acompañada de toda mi familia, especialmente mis primos, con ellos los juegos y las risas nunca tuvieron excusa alguna, gracias al hecho de vivir en el campo, disfrutábamos de la libertad y la tranquilidad que éste nos brindaba; trepábamos arboles, nos bañábamos en una fuente de agua que había cerca de nuestra casa y pescábamos pequeñas sabaletas y renacuajos para jugar con ellos.